17 de agosto de 2010

Gracias, Lourdes.

Mi padre ha llevado gafas toda la vida. Toda la vida mia, claro, que él nació sin gafas y su vida comenzó entonces. Lo que es para mi toda la vida es una risa para mi padre, así que no quiero ni pensar en las carcajadas que se echan a mi costa los abuelos en el cuarto de estar.
Porque ese cuarto es para estar y en ese ambiente las risas se desenvuelven bien. Tiene gracia porque en casa de mi madre, cuando éramos pequeñas, mi hermana y yo nos pasábamos la vida en el cuarto de estar, que para mi era más "elcuartodestar", solía pronunciarlo siempre todojunto y rápido porque permanecer en esa pequeña estancia suponía un estado muy particular y concreto que no podía venir dado por más de una palabra. No sé si se entiende lo que digo.

Allí había un teléfono verde muy ochentero digno de pertenecer a una mujer soltera, al que mi padre llamaba cada jueves. Yo era la primera en cogerlo y decirle: Señor, quién es usted, ¿pero es que no se da cuenta de que en esta casa sólo viven señoritas y podría ser un escándalo que nos descubrieran hablando con un hombre? O cualquier tontería de niña pequeña que echaba de menos a su papaíto y se ponía muy nerviosa cuando aparecía por sorpresa en casa algún sábado por la mañana que no correspondía, le tiraba fuerte de la nariz y durante unas horas estaba tan contenta que le miraba todo el rato a la cara hasta exasperarle y arrancarle algún grito.

Menos aquella mañana. Entonces muchas cosas cambiaron. Cuando bajamos al portal mi padre estaba de espaldas. Le habíamos hecho esperar veinte minutos, aparecimos un poco despeinadas, con los cuadernos de matemáticas bajo el brazo. Abrimos la puerta enorme de los barrotes fríos, él se giró, despacio, un pitido agudo perforó nuestras orejas infantiles, apretamos los puños, aguzamos la vista. Nos miramos entre nosotras, no sabíamos qué decir.

Ahora sí, pero quién era aquel extraño caballero.
Elegante.

RR.

1 comentario:

Nano dijo...

Debes ser una amiga de María... Gracias por hacerte seguidora.

Vaya preciosidad de blog, me gusta mucho la plantilla.

Y me ha gustado mucho la descripción del teléfono que debería pertenecer a una soltera. Qué bueno.

(¡Escribe más!)